¿Cómo comunicar asertivamente cuando el mundo está en crisis?

marketing y comunicaciones

Estamos en medio de una de las coyunturas más inciertas de los últimos años. Lo que parecía lejano, como una guerra mundial en construcción, hoy se cuela en nuestras conversaciones, redes y estrategias.

Como comunicadores, creativos o estrategas, enfrentamos la pregunta clave: ¿seguimos como si nada o abordamos este contexto con criterio? Nuestro desafío no es solo comunicar, es hacerlo con sentido. No se trata de capitalizar la tragedia, sino de leer el clima y actuar con inteligencia comunicacional.

La creatividad no se detiene, se adapta.

La creatividad sigue viva y necesaria en tiempos complejos. Lo que cambia es el enfoque: abandonar mensajes vacíos para generar contenidos empáticos y alineados a la realidad de la audiencia.

Durante la pandemia, Nike lanzó “Play for the World”, un llamado a mantenerse activos desde casa, conectando globalmente con propósito, no con venta directa. En la guerra de Ucrania, marcas como Lego, Apple y Adidas pausaron sus operaciones en Rusia y actualizaron sus mensajes alineados con los valores de paz, seguridad y derechos humanos.

Mensajes útiles, empáticos y respetuosos.

Es imposible seguir como si nada pasara, porque algo pasa, entonces, continuar promocionando, haciendo eventos y mostrando el lado feliz no es la mejor estrategia, sobre todo para aquellas empresas líderes de opinión, donde las audiencias son tan grandes que más que una marca, son un medio de comunicación.

¿Qué deberían hacer las grandes marcas?

-Generar contenido que unifique, que calme o que oriente.

-Evitar el alarmismo, la frivolidad o la sobreexposición de los conflictos.

Para el conflicto de Ucrania, Airbnb, abrió su plataforma para ofrecer alojamiento gratuito a refugiados ucranianos, una acción directamente alineada con su propósito de conectar personas y comunidades. Starbucks, en cambio, enfrentó críticas por mantener una postura percibida como neutral durante el conflicto Israel-Hamas, provocando reacciones negativas en distintos mercados.
Por otro lado, Amazon ha adoptado una postura activa en la ayuda humanitaria: donó 5 millones de dólares para apoyar a Ucrania, igualó donaciones de empleados y habilitó un botón para recaudar fondos en su plataforma. Esta estrategia de comunicación transparente y comprometida reforzó su imagen como empresa socialmente responsable.

Quizás hoy no tengamos todas las respuestas. Pero si trabajamos con ideas, lenguaje y audiencias, nuestro rol es leer el paisaje y actuar con criterio.

Seguir comunicando no es lo mismo que actuar como si nada estuviera pasando. Se trata de hacerlo con propósito, sensibilidad y claridad. Porque incluso en tiempos de guerra o crisis global, nuestras palabras y marcas pueden aportar sentido, confianza e incluso un punto de resistencia.